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Para el Día de la Liberación Africana, decimos: ¡Abolamos la OTAN! EE. UU. y AFRICOM, ¡fuera de África YA!

Este 25 de mayo se cumplen 62 años desde la fundación de la Organización de la Unidad Africana y el comienzo del Día de la Liberación Africana. Para las masas africanas, esta celebración es una reafirmación y un compromiso con la liberación total y unificación de África bajo la bandera del socialismo. Es un recordatorio de las victorias y luchas contra el colonialismo, el imperialismo y el neocolonialismo que continúan interviniendo en el desarrollo de África hacia la soberanía, la seguridad y la autodeterminación en la actualidad. Mientras muchos movimientos sociales y organizaciones políticas se preparan para movilizarse este mes, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) organizará su Asamblea Parlamentaria de la Primavera de 2025 en Dayton, Ohio, entre el 23 y el 26 de mayo. Esto marca 22 años desde la última vez que la OTAN organizó una cumbre en los Estados Unidos. 

Con la Asamblea Parlamentaria de la OTAN cayendo en el Día de la Liberación Africana, es fundamental comprender cómo la relación de Estados Unidos, Mando África de Estados Unidos (AFRICOM) y la OTAN con África se define como una de intervención, cambio de régimen, campañas de bombardeos, extracción de recursos y mucho más. 

Socialismo en el siglo XX

La Revolución Bolchevique de 1917 rompió el yugo de la ambición imperial zarista forjando un estado multinacional dirigido por obreros y campesinos. Esta revolución destruyó la idea imperialista de que los pueblos económicamente atrasados y culturalmente reprimidos eran incapaces de tal movimiento, y mucho menos de tener la capacidad de gobernarse a sí mismos sobre los cimientos de una sociedad socialista. La Revolución Bolchevique desató nuevos horizontes para África, Asia, Oriente Medio y América Latina. Los movimientos de liberación nacional, descolonización y socialismo crecieron en resistencia al saqueo de siglos por parte de las naciones imperialistas occidentales. 

Este fervor revolucionario arrollador fue especialmente prominente al final de la Segunda Guerra Mundial. En 1945, el Ejército Rojo Soviético derrotó al fascismo, liberando a Europa de la Alemania nazi. Los vietnamitas, bajo el liderazgo de Ho Chi Minh, declararon su independencia del dominio colonial francés, pocas horas después de la rendición japonesa. Los trabajadores y campesinos establecieron la República Popular China (1949), mientras que Ghana fue el primer país africano en independizarse de su gobernante colonial (1957). La culminación de las luchas anticoloniales es lo que llevó a la famosa Conferencia de Bandung de 1955 de naciones africanas y asiáticas que pidieron soberanía y paz, y plantaron las semillas de un orden económico internacional basado en la cooperación para el desarrollo. 

La OTAN: Una alianza militar ‘ofensiva’ 

Al final de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos se alzó victorioso sobre las cenizas de las antiguas potencias imperialistas occidentales. Mientras las economías capitalistas de Europa se encontraban en la ruina financiera, Estados Unidos comenzó a reconstruir un orden mundial internacional que aseguraba la hegemonía estadounidense tanto para el Norte como para el Sur globales. La Conferencia de Bretton Woods (1944) fue un componente crítico en la creación del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, instituciones financieras que vincularon las monedas de los países al dólar estadounidense. 

Enfrentando el ascenso de la hegemonía estadounidense y el campo imperialista estaban la Unión Soviética y sus aliados. Es en este contexto que la OTAN fue fundada en 1949 como una “alianza defensiva” contra la supuesta ‘amenaza soviética’ que enfrentaba Occidente. Agrupó a las principales potencias imperialistas junto con el núcleo angloamericano compuesto por Estados Unidos, el Reino Unido y Canadá. El núcleo europeo inicial fue Francia, Italia, Portugal, Luxemburgo, Islandia, Países Bajos, Bélgica, Noruega y Dinamarca (Alemania se unió en 1955). A pesar de la caída de la Unión Soviética en 1991, la OTAN, liderada por Estados Unidos, se ha reutilizado cada vez más para contener a la Federación Rusa. Vale la pena señalar que la Federación de Rusia es capitalista pero sigue siendo independiente de las potencias occidentales. El exsecretario de Estado de los Estados Unidos, James Baker, y el presidente George H. W. Bush aseguraron a Mikhail Gorbachov en 1990 que la OTAN no se movería “una pulgada hacia el este“. Desde entonces, Washington ha expandido la OTAN con el tiempo al incorporar a 19 países del antiguo Bloque del Este, cinco de los cuales formaban parte de la URSS. 

Motivar la expansión y las campañas de intervención de la OTAN es la necesidad de expandir la influencia imperialista estadounidense en las regiones geoestratégicas de América Latina, Oriente Medio, Asia y África. Esto ha llevado a campañas devastadoras con el pretexto de una “intervención humanitaria” en la ex Yugoslavia, Afganistán, Irak y Libia. 

AFRICOM: una herramienta imperialista para la hegemonía de Estados Unidos y la OTAN

El ejemplo más claro de esta expansión ha sido en el continente africano. Estados Unidos y la OTAN han tratado de utilizar el segundo continente más grande del mundo, con una población superior a los 1.500 millones, como caldo de cultivo para una Nueva Guerra Fría contra Rusia y China. En una reunión de Ministros de Defensa de la OTAN en 2024, el Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, se refirió paternalmente a África como su “barrio al sur” al expresar ‘preocupación por la creciente influencia de Rusia y China en África’. 

En 2007, se estableció el Comando Africano de EE. UU. (AFRICOM) “en respuesta a nuestras asociaciones e intereses en expansión en África”. La expansión de AFRICOM en la actualidad consta de al menos 29 bases en 15 países africanos y mantiene presencia en unos 38 países africanos. Esta red militar cubre el 60% de las naciones del continente. AFRICOM afirma “trabajar con socios africanos para una África segura y próspera”, sin embargo, esta misma institución es responsable de convertir a países como Libia, que alguna vez fue el país africano mejor clasificado en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU, en un estado fallido con una guerra civil constante, el regreso a los mercados abiertos de esclavos y las milicias armadas aterrorizando a los civiles. A partir del 8 de mayo de 2025, AFRICOM, bajo el mando del general Michael Langley, declaró que estará en camino de alcanzar un “récord” de ataques aéreos en Somalia, superando los 63 ataques que lanzó en el país en 2019. Amnistía Internacional y el Comité Internacional de la Cruz Roja han registrado decenas de civiles muertos por ataques aéreos estadounidenses, mientras que AFRICOM informa de un mínimo a cero en los informes oficiales. 

La retórica de Washington de garantizar una “África estable y prósper ” se ve socavada en su propia explicación de la creación de AFRICOM: “Los aliados y socios son fundamentales para hacer realidad nuestra visión compartida: mantener la superioridad sobre los competidores, y proteger los intereses de EE. UU”. No es de extrañar que los crecientes movimientos anticoloniales y antiimperialistas en lugares como el Sahel y la formación de la Alianza de los Estados del Sahel (AES) hagan sonar las alarmas de los intereses imperialistas estadounidenses en la región. El presidente de Burkina Faso, Ibrahim Traore, ejemplifica la defensa de la soberanía de África. En reacción a la creciente popularidad y ascenso de las AES, el general estadounidense y comandante de AFRICOM Michael Langely acusó al gobierno de Traore de nacionalizar el oro para robar las reservas para “sostener su gobierno militar”. La fuerte reacción violenta a los comentarios de Langely llevó al general a emitir una disculpa al joven presidente burkinés. 

La actitud de Estados Unidos y la OTAN hacia el continente ha sido condenada legítimamente por varios jefes de Estado y las masas populares por no respetar la soberanía de las naciones africanas. AFRICOM sirve para mantener la presencia hegemónica de Estados Unidos en todo el continente al atraer a miembros de la OTAN para que ejerzan moderación sobre cualquier país africano que se atreva a afirmar su independencia económica. 

¡Abolamos la OTAN y AFRICOM!

La relación entre África y Occidente ha sido una de extracción de recursos, sobreexplotación, infantilización y armamento para intereses geopolíticos. A medida que más naciones africanas comienzan a afirmar su soberanía y revitalizar el espíritu anticolonial y antiimperialista de sus predecesores, Estados Unidos y Europa occidental se aíslan más. Las naciones africanas están determinando sus relaciones políticas y económicas sobre la base de una cooperación en la que todos ganan.

Mientras la OTAN se prepara para su Asamblea Parlamentaria de 2025 en Dayton, Ohio, es imperativo que las personas de conciencia en todo el estado de Ohio rechacen su presencia. Veteranos, estudiantes, trabajadores y organizadores de todo el estado y la región se están movilizando a Dayton para rechazar la presencia de la OTAN. ¡Para el Día de la Liberación Africana, es nuestro deber como quienes vivimos dentro del imperialismo estadounidense comprometernos a luchar contra todas y cada una de las herramientas del imperialismo! 

Juntes:

  • Nos opondremos a la guerra, el militarismo y la codicia corporativa
  • Construiremos un movimiento de resistencia contra la amenaza existencial planteada por la agresión de la OTAN
  • ¡Lucharemos por la unidad de todos los pueblos oprimidos para afirmar la soberanía y la autodeterminación en todo el mundo! 

El pueblo dice: ¡alto a las guerras interminables! ¡Abolamos la OTAN y AFRICOM! 

Haga clic aquí para obtener información sobre la Asamblea Popular de Dayton por la Paz y la Justicia

Imagen destacada: las fuerzas armadas estadounidenses y francesas realizan ejercicios militares en Tombuctú, Malí. Foto de Flickr / africom (CC BY 2.0).

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