En Chicago, la empresa eléctrica ComEd anunció que los hogares pagarán este verano más de $10 adicionales al mes en promedio por la electricidad —un aumento del 10 %. En el sur de Illinois, donde opera la empresa Ameren, los precios están subiendo aún más. Allí, los hogares pueden esperar un aumento del 20 %, lo que representa alrededor de $40 mensuales para el cliente residencial promedio.
Este aumento drástico en el precio de la electricidad se debe principalmente al crecimiento acelerado de los centros de datos de inteligencia artificial (IA) en la región. El área metropolitana de Chicago (Chicagoland) es uno de los principales mercados de centros de datos del país. Estos centros consumen cantidades enormes de electricidad y están generando una demanda sin precedentes en los mercados energéticos. Aunque generan ganancias millonarias para unos pocos, les imponen nuevas cargas económicas a las y los trabajadores y provocan un daño ambiental considerable.
Energía ‘desregulada’
Las tarifas eléctricas en Illinois, como en gran parte de Estados Unidos, no se fijan de forma racional según las necesidades de la población o la industria. En cambio, el país está dividido en múltiples mercados de energía. En algunos de estos mercados, los precios se determinan mediante subastas en las que empresas como ComEd y Ameren compiten para comprar electricidad a generadoras como Constellation y Vistra. El precio fijado en estas subastas determina lo que eventualmente pagan los hogares. Este sistema tiene su origen en las reformas neoliberales de los años noventa, que prometían que el libre mercado bajaría los precios. En la práctica, ha servido para que las empresas energéticas obtengan ganancias descomunales.
El año pasado, una de estas subastas registró un aumento del 830 % en el precio de la electricidad. Ese mismo día, las acciones de Constellation subieron un 11 % y las de Vistra un 14.5 %.
La organización regional de transmisión que supervisa el mercado energético que incluye a Chicago y a buena parte del este del país es PJM Interconnection. El monitor independiente de PJM atribuyó el aumento de los precios eléctricos a los nuevos centros de datos, señalando que “el crecimiento de la carga de los centros de datos es la principal causa de las actuales y esperadas condiciones del mercado de capacidad, incluyendo el aumento total de la carga proyectada, el estrecho equilibrio entre oferta y demanda, y los precios altos”. El informe indica que el consumo eléctrico de los centros de datos por sí solo añadió $9,300 millones a la histórica subasta energética de 2024. Estos costos son los que están encareciendo las facturas de los hogares.
El gobernador JB Pritzker, defensor de la construcción de centros de datos, criticó a PJM por permitir estos aumentos masivos durante las subastas. El mes pasado, el New York Times destacó el creciente descontento con PJM entre varios gobernadores estatales. El sistema energético estadounidense, descentralizado y orientado a las ganancias, no solo incumplió su promesa de reducir precios para las y los consumidores, sino que ahora parece incapaz de manejar el crecimiento acelerado de los centros de datos de IA.
La IA impulsa el aumento del consumo eléctrico
El auge de los centros de datos es un fenómeno nacional. Liberation News ha informado previamente sobre cómo el desarrollo y despliegue acelerado de la inteligencia artificial —en forma de modelos de lenguaje a gran escala— se ha convertido en una prioridad clave para la clase capitalista de EE. UU. Para los capitalistas, la IA representa una herramienta para reafirmar su poder global y reducir costos laborales; para el pueblo trabajador, implica la pérdida potencial de empleos y la destrucción ambiental.
La industria de la IA requiere grandes cantidades de infraestructura física para operar sus modelos. Aunque servicios como ChatGPT (de OpenAI), Gemini (de Google) y Llama (de Meta) pueden parecer simples aplicaciones en un teléfono o computadora, en realidad se ejecutan en hardware especializado dentro de centros de datos dedicados. La expansión masiva de la IA, junto con la demanda de criptoactivos y servicios en la nube, duplicó el número de centros de datos entre 2021 y 2024. En Illinois, estos centros ya consumen más del 5 % del total de electricidad del estado. Esta cifra seguirá aumentando a medida que se construyan nuevos centros.
La creciente demanda de electricidad también está retrasando el cierre de plantas generadoras que dependen de combustibles fósiles, lo que dificultará aún más alcanzar las metas de reducción de emisiones frente al cambio climático. El exdirector ejecutivo de Google, Eric Schmidt, incluso ha propuesto abandonar los objetivos climáticos para poder alimentar más centros de datos, afirmando que la IA resolverá la crisis ambiental.
Las grandes tecnológicas que operan centros de datos parecen estar eliminando por completo a los intermediarios del mercado energético y firmando acuerdos directamente con las generadoras —muchos de ellos con plantas nucleares. En Three Mile Island, Pensilvania —lugar de un infame desastre nuclear en 1979— se está reactivando una planta tras un acuerdo firmado entre Constellation Energy y Microsoft para abastecer sus centros de datos. En Illinois, Meta firmó un acuerdo similar con Constellation para mantener en operación la planta nuclear de Clinton.
Chicagoland
El área metropolitana de Chicago es uno de los mercados más importantes para centros de datos en Estados Unidos por múltiples razones. El lago Míchigan proporciona agua para enfriar los centros cercanos a la ciudad, y la región es un nodo clave en la infraestructura de transporte y comunicaciones del país. Como se mencionó antes, las empresas tecnológicas están recurriendo cada vez más a la energía nuclear para alimentar estos centros. Illinois tiene el mayor porcentaje de electricidad generada por energía nuclear de todo EE. UU., con más de la mitad de su electricidad proveniente de estas plantas. Además, líderes políticos del estado han fomentado activamente la construcción de centros de datos, aprobando exenciones fiscales en 2019. Es probable que Chicagoland se convierta en uno de los principales campos de batalla en torno a la expansión de la IA en los próximos años.
El aumento del costo de la electricidad en Illinois —y en todo el país— es consecuencia directa de que los capitalistas y funcionarios gubernamentales priorizan la implementación de la IA y la construcción acelerada de centros de datos por encima de las necesidades del pueblo trabajador. El alza en las tarifas eléctricas no se debe a un fenómeno natural, sino a décadas de políticas diseñadas para proteger las ganancias y reforzar la ideología del libre mercado.
Los posibles beneficios de la IA no tienen por qué implicar un deterioro en la calidad de vida de la mayoría ni en el medioambiente. Un sistema socialista podría distribuir la electricidad de manera centralizada y planificada, sin fines de lucro. En lugar de competir por construir centros de datos a toda velocidad, sería posible desarrollarlos de forma sostenible, protegiendo tanto a las comunidades circundantes como al entorno natural.
Foto principal: Meta firmó un contrato de 20 años con Constellation Energy para asegurar el suministro de energía nuclear desde la planta de Clinton, Illinois (en la imagen), para sus crecientes necesidades de IA. Crédito de la foto: Exelon Nuclear (CC BY-NC-ND 2.0)



