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Cuba resiste huracán y obtiene una contundente victoria en la ONU

Se lanzó una campaña nacional de recaudación de fondos por parte de The People’s Forum, junto con la Coalición ANSWER (Act Now to Stop War and End Racism, ANSWER), el Proyecto Hatuey, IFCO/Pastors for Peace (Interreligious Foundation for Community Organization/Pastors for Peace, IFCO) y el Partido por el Socialismo y la Liberación (Party for Socialism and Liberation, PSL) para ayudar a Cuba en sus esfuerzos de recuperación tras el paso del huracán Melissa por la isla. Se exhorta a organizaciones e individuos a unirse para maximizar el impacto, con ayuda humanitaria de alimentos, medicinas y otros insumos esenciales.

Numerosos periodistas cubanos están cubriendo el paso y las secuelas del huracán Melissa por las provincias orientales de la isla, describiendo la solidaridad del pueblo que se apoya mutuamente en todas las regiones afectadas.

Al 30 de octubre, la Defensa Civil de Cuba informó que no hubo fallecidos ni personas desaparecidas. Y el gobierno y el pueblo de Cuba —desde la Defensa Civil hasta trabajadores eléctricos, de recursos hidráulicos y de comunicaciones— están movilizados para apoyar la recuperación tras uno de los huracanes más poderosos que han azotado el hemisferio occidental. Melissa es el tercer huracán más devastador en la historia moderna del Caribe.

Como siempre, la prioridad es garantizar la seguridad del pueblo. Gracias a ello, las víctimas en Cuba son notoriamente pocas: más de 735,000 personas fueron desalojadas por las autoridades antes de la llegada de Melissa. Se habilitaron refugios públicos y muchas familias cubanas abrieron sus puertas a vecinas, vecinos y demás evacuados.

Pasará un breve período antes de que puedan comenzar plenamente las labores de recuperación, a fin de asegurar la protección de las y los trabajadores, ya que cables caídos, zonas inundadas y árboles debilitados podrían causar lesiones o incluso la muerte.

Melissa devastó Jamaica con la mayor destrucción que ha sufrido en su historia. Tras cruzar la isla principal como un huracán de categoría 5, se dirigió a Cuba, a cuyo territorio ingresó la madrugada del miércoles. Por supuesto, antes y después de que el ojo entra y sale hay lluvias y vientos intensos que pueden causar los mayores daños.

Cuba logra su 33.ª victoria en las Naciones Unidas y se yergue frente al imperialismo estadounidense

El huracán golpeó a Cuba el mismo día en que la Asamblea General de las Naciones Unidas votó, por 33.ª vez, abrumadoramente a favor del proyecto de Resolución A/80/L.6 sobre la “Necesidad de poner fin al embargo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.

Pese a las presiones desesperadas de funcionarios estadounidenses ante la ONU para que los Estados miembros votaran contra Cuba, la gran mayoría de países se mantuvo firme junto a la isla. La votación fue de 165 contra el bloqueo, siete a favor del bloqueo y 12 abstenciones —un intento fallido de Washington por aislar a Cuba—. Es el imperialismo estadounidense el único responsable de esta guerra económica.

El lenguaje oficial de la ONU se refiere a esta política como “embargo”, pero el término más común entre quienes apoyan a Cuba es “bloqueo”. El bloqueo va mucho más allá de una simple prohibición comercial. Se han aprobado cientos de leyes y medidas anticubanas para infligir el mayor daño posible desde que el presidente Kennedy firmó la Orden Ejecutiva 3447 el 2 de febrero de 1962.

Los daños del huracán se agravan por la asfixia económica que ejerce Estados Unidos contra Cuba. Materiales de construcción, piezas para plantas eléctricas que rehabiliten el sistema energético, salud, vivienda, agricultura: todos los aspectos de la vida civil han sufrido años y años de deterioro por las carencias directamente causadas por el bloqueo económico estadounidense.

Actualmente, Cuba registra un fuerte aumento de enfermedades causadas por tres virus transmitidos por mosquitos. En mi visita durante estas dos últimas semanas, impacta escuchar cuánta gente ha contraído chikunguña, dengue y Oropouche. Todos provocan articulaciones inflamadas, fiebre alta, dolor de cabeza, agotamiento y pueden durar semanas. Aunque aún no se ha declarado epidemia, su propagación es amplia y podría aumentar con la mayor proliferación de mosquitos tras el huracán.

El calentamiento global y el aumento de la temperatura de las aguas oceánicas —impulsados principalmente por el capitalismo occidental— han alimentado e intensificado los huracanes y tifones más recientes.

Aun con grandes desafíos económicos internos, Cuba enarbola su solidaridad de principios con los pueblos del mundo.

Solo en octubre, unas 100,000 personas en La Habana se concentraron y marcharon por Palestina en una acción combativa contra el genocidio perpetrado por Estados Unidos e Israel. El 13 de octubre, decenas de miles se reunieron para expresar la solidaridad más plena con la República Bolivariana de Venezuela, el objetivo más reciente del imperialismo estadounidense. El presidente Miguel Díaz-Canel y otros dirigentes presidieron las acciones, y se comprometieron plenamente a respaldar a Palestina y Venezuela.

La sociedad socialista cubana, organizada para poner a la gente por encima de todo, es la clave de la supervivencia del país. Quienes vivimos en las entrañas de la bestia tenemos una profunda responsabilidad de actuar y apoyar a Cuba en este momento de crisis. ¡Dona ahora para que consigamos suministros urgentes para el pueblo cubano en las secuelas del huracán Melissa!

Imagen destacada: Marcha en solidaridad con Cuba en la ciudad de Nueva York, 2023. Foto de Liberation News.

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